Y qué me acuerdo de ti...
Hola ex amor de mi vida:
No sé si algún día me atreva a mostrarte esto, es sólo que hoy tenía demasiadas ganas de escribir para ti como no lo hacía desde hace algunos años.
¿Sabes? Me dí cuenta con una publicación tuya en mi Facebook de lo mucho que aún influyes en mis sentimientos, sí, aún me "mueves el tapete"... No sé por qué es que después de tantos años, de tantas cosas y de tantos problemas sigues siendo parte importante de mi vida. Tal vez sea por qué contigo viví los mejores momentos de mi adolescencia (o pubertad), por qué en muchos aspectos fuiste el primero en mi vida, por qué realmente me enamoré de ti o por qué definitivamente dejamos ciclos inconclusos.
Creo que ahora que veo las cosas de un modo distinto y no tanto como las ví hace algunos años, me doy cuenta de mis errores, de que en algún momento gran parte de la responsabilidad de que nuestra relación fracazara fue mía, por no confiar en ti cuando me decías que era la única, cuando hacías hasta lo imposible por tratarme como a una princesa y yo lo único que hacía era provocar peleas por cosas insignificantes, cuando la mitad de tu sueldo se iba en tarjetas de teléfono para llamarme sin falta los viernes y colgarnos en el cel horas y horas...
Quiero discúlparme contigo por eso, por no haber sabido valorar todas aquellas cosas en el momento justo en el que las tenía en mis manos.
A veces me da por imaginar lo que sería de mi si esa relación no hubiera terminado, tal vez estaría viviendo en Tijuana con un acento norteño así todo cagadísimo, tal vez tú vivirías aquí o en el D.F. para estar más cerca, jajajaja hasta he pensado que en una de esas ya estaría embarazada de mi tercer hijo (ya sabes, por eso de que queríamos armar el equipo de fútbol o el de basquet jaja) incluso he pensado que esa relación habría sido mi motivo para muchas cosas...
A final de cuentas ambos terminamos por caminos muy distintos, con vidas que al parecer ninguno de los dos planeó...
Gracias a ti me hice un poco más fuerte y, por qué no decirlo, también me volví más cuidadosa... De las lecciones que me dejó el haber estado contigo más de dos años, la más importante fue esa, ser cuidadosa.
Lloré meses enteros con sus días y sus noches pensando en todo lo que había pasado, en todo lo que habíamos dejado ir por cosas estúpidas, pensé en ella y en como entró en la historia que para mi era la más bella de todas (aunque tal vez ella aún crea que fuí yo quién se metió en su cuento de hadas), pensé en la ironía de que justo cuando confiaba en ti al 100% fue cuando me mentiste más...
Y nunca entendí, al menos hasta ahora, por qué siempre volviamos a intentarlo, ahora sé que de una u otra manera ambos nos conociamos, ambos sabíamos las debilidades del otro y lo desgraciados que podíamos ser (por que sí, he de admitir que tú eres el único que sabe de lo que soy capaz cuando estoy molesta y yo sé justo hasta donde llegas cuando mientes por conseguir algo).
Hoy ya no te habla la niña de 14 años que se moría por ti, hoy te habla la mujer a la que ayudaste a madurar en algunos aspectos a pasos agigantados, esa que aún te mira y se da cuenta que jamás serás parte de su pasado por que mucho de lo que ella es ahora te lo debe a ti...
En éste momento escucho la canción que jamás pude dedicarte no sé si por miedo o por qué razón absurda no lo hice y la verdad es que hasta derrame unas cuantas lagrimas...
Pero no te asustes ex amor mío, ya no son lagrimas de dolor, ahora son de esas que limpian y dejan todo listo para nuevos comienzos.
Yo jamás quise hacerte daño, jamás quise lastimarte; antes creía que la vida te regresaría lo que me habías hecho y bueno, la vida a veces es tan perra que se la pasa la mano con los castigos ¿O no?
Gracias por todo lo que hiciste por mi...
Esta es la canción...
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